Desperté y en cuanto te llamé, venías ya en camino, solo debía bajar a recibirte. Así fué, y mientras yo usaba un abrigo enorme debido al frío de la mañana, tu, que venías de hacer ejercicio, traías solo la playera y el pantalón sin nada para protegerte si el clima cambiaba.

Te besé con esa impaciencia que me genera el dejar de verte, te tomé de la mano y te conduje hasta mi casa.

Vimos la tele un rato en lo que descansabas, la caminata hasta acá es algo larga y después de enseñarte mi cuarto y besarnos un poco sobre la cama, decidimos meternos a bañar. Puedo decirte lo maravilloso que fué sentir tu cuerpo desnudo, bajo el agua junto al mio.

Tocarte y que me tocaras, sentirte a ti y a tu respiración más cerca que nunca, tus manos por todo mi cuerpo, tus brazos rodeando mi cintura, los mios tu cuello, besar tus labios que saben dulces debido al tiempo que transcurrió desde la última vez que los probé.

Todo sentimiento de lujuria fué reemplazado por una sensación de pertenencia, de cariño, de amistad, de amor. No podía evitar dejar que me tocaras, yo, en cuerpo y alma quería ser tuya en ese momento; quería que tu boca se fundiera con la mia; que tu cuerpo se quedara unido al mio por siempre. Finalmente salimos del baño y nos tendimos sobre la cama, donde continuamos con aquel jugueteo que tanto había engolosinado a nuestros sentidos.

El tiempo pasó volando, entre besos, abrazos, caricias y palabras dieron las dos y media. Nos vestimos aún besándonos, y fuimos a la sala a ver la televisión otro rato. Yo recargada en ti mirandote de frente, te obstruía la vista y tu empezaste a divagar sobre el futuro. Nos reimos bastante, y desafortunadamente llegó el momento que yo temía desde que llegaste: La hora de tu partida.

Tomaste tus cosas me besaste repetidas ocasiones, y baje contigo para acompañarte hasta la puerta, donde obviamente nos besamos más y al despedirte quedamos en llamarnos mañana; cerré la puerta en el momento en que mis ojos dejaron de verte, y subí a casa con la alegría de haber estado contigo, pero creo que lo que más gusto me dió, es el hecho de que contigo me siento tan segura, que he adoptado tus brazos como mi hogar.

"Volemos tu y yo en esta inmensidad
no hay droga mejor que en tus brazos estar
desde que estas conmigo
creo que ahora brilla mas el sol
desde que estoy contigo
no se que paso que te di mi corazón"