Cuarto Capítulo

Ella no se escapa de su mente. Recuerda como sus brillantes y profundos ojos azules se clavaban en su rostro mientras se alejaba. Decide salir con Rogelio y Germán a un bar que está al final de la calle del hotel donde se hospedan. Después de todo, en unos cuantos dias deben volver a Salamanca, después de haber pasado ya cuatro en Guanajuato.
Se encuentran sentados en una esquina cuando de repente, sus ojos se estancan en la puerta. Ella está aquí.
No va a permitir que le pase lo mismo, por lo tanto rápida y silenciosamente se pone de pie y se dirige a prisa a la puerta, donde, llegando por detrás de ella toma su mano mientras ella voltea para ver qué sucede.
Dos segundos eternos de silencio para ambos se rompen cuando Ulises se aproxima a ver si todo está bien
- Si, todo está bien descuida
Diciendo esto, Ulises se aleja de la pareja y ella vuelve a dirigir su mirada a el. El no ha dejado de verla profundamente, como descubriendola, como buscando alguna reacción en ella que le indique algo que pueda aprovechar. Pero no encuentra las palabras, solo acierta a preguntar:
- ¿Bailas?
Sin decir nada, ni atender al estilo de música, ella rodea su cuello con sus brazos sin apartar sus grandes y redondos ojos del rostro de su compañero quien ya ha colocado firmemente las manos en su cintura.
- Te vi en el centro
- Si, tuve que irme pronto, te perdí de vista
- No sé donde te metiste, pero te juro que deseaba volver a verte
Ella se sonroja mientras el la pega a su cuerpo para continuar bailando.
"En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz."
-.Kant.-
Lucas dijo
Uy... esto se pone cada vez mejor...
14 Marzo 2006 | 06:39 PM