
El había terminado un semestre más de la escuela, así que para festejar con sus amigos, habían decidido ir como cada año al Cervantino, con la excusa de culturizarse un poco, pero con el propósito de ligar mujeres de todas partes del mundo.
Llevaba meses soltero, y deseaba una relación seria y formal. Su última pareja era una niña de familia acomodada, acostumbrada a tener lo que quería cuando lo quería, y tan pronto como conoció a alguien más, lo dejó.
Iban manejando rumbo al hotel donde, desde hacía casi dos meses tenían reservaciones, escuchando a Guns and Roses. Llegaron tan cansados que cada uno se dirigió hacia su habitación y durmieron hasta el otro día.
El primero que despertó fué Germán, se asomó por la ventana, contemplando lo que eran los restos de una noche de fiesta en su calle, ahora callada cual pueblo fantasma, sin gente transitando las avenidas, toda la ciudad tenía resaca por la noche anterior.
Poco tiempo después, el despierta, decide tomar un baño, despierta a Rogelio y bajan a buscar donde desayunar. Terminando de comer quesadillas hasta hartarse, van a la plaza central, a ver los eventos que hay para el día, y después de mucho discutir, se deciden por un concierto de jazz de un grupo noruego.
"En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz."
-.Kant.-
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