
He pensado tantas veces la posibilidad de un reencuentro, he soñado tanto tiempo con llegar a casa y encontrarte en la puerta, que llegaras a la escuela, que vinieras..., que estuvieras...
He pasado tantas cosas desde que no estás a mi lado. Aprendí a ser la mejor actriz que conozco, las máscaras de alegría cubren bien mi triste rostro, las risas ocultan bien las emociones, las sonrisas ocultan la soledad y la desesperación.
He pensado tantos días en ti, en nosotros, en que ya no existimos, en que estamos muertos y este es el limbo. En que quizás el 19 de junio, así como el te amo a las 12:34 y Eres en la radio fueron coincidencias, aún cuando me rehúso a creer en ellas, y no señales.
Ha pasado el tiempo, estoy sola aún cuando estoy rodeada de miles de personas. Todo me hace recordarte, todo me hace pensar en ti, todo hace que te odie por amarte, y odiarme por no poder odiarte.
He pensado tantas cosas que no sirven para nada, he pensado en como me encantaría golpearme la cabeza y despertar con amnesia, no recordarte, no saber de ti, no imaginarte en el mundo, no recordar que estuviste y que ya no estás. No podría. Amé y sigo amando cada momento que estuvimos juntos. No podría. Renunciar a la mayor de las satisfacciones que he tenido en la vida. No podría. No lo haría.
Ha pasado que he dejado de existir, para después recordar que tengo muchas cosas y mucho trabajo por hacer y vuelvo a la vida. Que mi mundo parpadea entre el rosa y el gris sin que yo me dé cuenta. Que a ratos no te necesito. Que a ratos nunca exististe. Pero todo regresa a asecharme. Todo.
He pensado que el dolor es pasajero, que el amor es eterno y que volverás a mi para demostrarlo. He pensado que el amor es pasajero, que el dolor es eterno y que nunca regresarás. No sé que más hacer. No sé que más decir. No puedo llorar más. No me quedan más lágrimas. No quiero que me hagas tanta falta. No quiero..., No quiero...
Han pasado dos meses desde la última vez que te vi, y apenas uno desde el momento en que decidimos separarnos. No ha pasado un solo día en que no piense en ti, ni ha pasado un segundo en que no añore tu compañía.
"En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz."
-.Kant.-
Veo demasiada tristeza en tus letras, aunque puedo llegar a comprenderla.
Ahora todo es un mundo, todo pesa sobre tus hombros, pero no quiere decir que dure para siempre. Aunque hay amores que duren para siempre, y aprendas a vivir en su ausencia.
Los llevarás junto a tí como cicatrices, como espinitas, como heridas que por algún momento se reabren un día. Pero tu vida sigue, el mundo no se acaba, y aprende de esos momentos. Quédate con lo bueno. Y escribe mucha poesía que estás en el momento ideal para sacar lo más bonito de tí.
Quería agradecerte también que pasases por mi página y dejases tu comentario.
Un saludo. Buena suerte!