A donde me lleve el viento: Viajes y aventuras para sanar
No hay pretexto mejor para iniciar una serie de viajes que un corazón roto. Lo supe desde febrero y poco a poco lo estoy llevando a cabo.
El primer fin de semana, fuimos al Monte Tlalocan, está entre Texcoco y Río Frío, Puebla. En la cima hay un basamento dedicado al Dios Tláloc, cuenta la leyenda que se construyó 3 veces y las dos primeras veces, un rayo cayó en el destruyéndolo completamente. Este lugar tiene una historia para mi, y es que el año pasado intenté subir, y aparte de que no lo logré, me lastimé tanto una rodilla que tuvieron que operarmela. Así que después de un año de terapia y frustración, y después de un corazón roto como motor, llegué a la cima, Tláloc me dejó subir aunado al apoyo de mis amigos, y de Ricardo, quien en mi mente estuvo regañandome para que lo hiciera. El principal atractivo de este lugar, es un efecto visual que se lleva a cabo el 8, 9 y 10 de febrero de cada año, donde El pico de Orizaba y La Malinche se ven de tal manera que parecen una sola montaña.
De ida / En el mirador antes de llegar al campamento


Desde el Mirador / Campamento de ensueño


Migue y yo en el campamento / Cuando la nevada empezó


Mi huella en la nieve / El ascenso


Todos preparados para el amanecer / El Popocatépetl y el Iztaccihuatl desde el Tláloc


La vista / El amanecer en la montaña


La foto de grupo en la cima / El camino rocoso


Fué algo mágico, debo confesarlo, algo que no había experimentado y algo que repetiría mil veces más. Aprendí que así como en las relaciones, en la vida se nos presentan muchos muchos obstáculos, pero que es más sano agarrarlos por los cuernos y avanzar, que solo quedarse mirando y retroceder. Sé que no necesitaba la montaña para saber esto, pero es en una de las condiciones extremas en las que uno se da cuenta de tantas cosas.
Prometo contarles de los siguientes viajes, tengo que ponerme al corriente con ustedes, pero hoy salgo en la noche a otro viaje, a que sane el corazón. Espero que les gusten las fotitos.
Nos vemos en una semana.
"En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz."
-.Kant.-



kiamara dijo
Es una gozada disfrutar de tus preciosas fotos ,ni imaginar lo que tiene que sentir una en la cima ....!!.y esos amaneceres.!!
pasmadita me quede, si tengo frio y todo
gracias
besiño
17 Marzo 2008 | 11:31